El valor de las intervenciones en infraestructura educativa. Arq. Andrés Díaz López
Arquitecto consultor para el sector público y privado, con experiencia en el desarrollo de proyectos de inversión en diseño, construcción, mejoramiento y adecuación de infraestructura educativa en diferentes regiones de Colombia ejecutados por el Ministerio de Educación de Colombia, Enterritorio, Fundación Empresarios por la Educación (EXE), Departamento Administrativo de la Presidencia de La República de Colombia – DAPRE, Planet Water Foundation y la Secretaría de Educación de Bogotá; así mismo cuenta con experiencia como consultor para el desarrollo de un Censo de Infraestructura Escolar para la región de América Latina y el Caribe con el equipo de la Cámara de Comercio de Barranquilla y el Banco Interamericano de Desarrollo – BID.
Brechas y necesidades que persisten en los ambientes físicos de aprendizaje en la región
Diferentes informes del Banco Mundial, UNESCO, UNICEF y otros organismos que periódicamente monitorean las condiciones de aprendizaje en la región de América Latina y el Caribe, han advertido entre otros aspectos, que los cierres de escuelas por COVID-19, impactaron en perdidas estimadas de 1,5 años de aprendizaje, cuyos efectos podrían costar a los alumnos una reducción de sus ingresos del 12% a lo largo de su vida. Si bien en los últimos años los modelos de aprendizaje virtual avanzan a un ritmo importante, las brechas de acceso a internet y medios virtuales en la región de América Latina y el Caribe permanecen en las zonas rurales y urbanas, en donde casos como Colombia, según el Departamento Nacional de Estadística DANE, se evidencia un aumento de tasas de deserción del 4,8% en 2019 al 30,1% en 2020, esto por múltiples factores socioeconómicos.
Aunado a lo anterior, recientes informes del Ministerio de Educación de Colombia, que reflejan los resultados de la encuesta para el diagnóstico de la infraestructura educativa, indican que en el año 2022 de 15.459 sedes educativas encuestadas, el 41% de las construcciones tienen más de cuarenta (40) años y solo al 43% de las mismas se les realizó mantenimiento con anterioridad de más de cinco (5) años. En cuanto a servicios públicos únicamente el 70% de las sedes encuestadas cuenta con servicio de agua, el 93% con energía eléctrica y solo el 60% no cuenta con conexión a internet, situación bajo la cual dicha entidad estima un rezago de inversión de aproximadamente 7.46 billones de pesos colombianos (COP), que pueden equivaler a 1.800 millones de dólares (US).
Como se evidencia, cada día aumentan las brechas y las limitantes de recursos en la región para invertir en la renovación o mantenimiento de infraestructuras que llevan funcionando más de 40 años y presentan alto índice de deterioro estructural, obsolescencia tecnológica de materiales, problemas de funcionalidad y seguridad, deficiencia en consumo de agua y energía, así como una marcada ausencia de condiciones de confort entre otros factores, esto sin cuantificar daños a la infraestructura ocasionados por situaciones de desastres naturales o conflicto armado como es el caso de Colombia, condiciones que profundizan en la crisis educativa de los países de la región.
Fotografías de una Institución Educativa en Santa Lucia Atlántico, Colombia – Afectada por ola invernal en el año 2010 (Fuente Autor).
No obstante lo anterior, el significado de la escuela como hito de encuentro físico de las comunidades rurales y urbanas, persiste de manera significativa y compromete a los actores responsables de las tareas de mejoramiento y mantenimiento de la infraestructura educativa, a reconocer el valor de toda intervención que por pequeña que sea, impacta positivamente en la transformación de los ambientes físicos de aprendizaje, los cuales son vitales para la contribución en la disminución de la deserción escolar y el cierre de brechas relacionadas con limitantes de acceso a la virtualidad.
En ese sentido, es importante comprender el valor de las intervenciones en infraestructura educativa en la transformación de los ambientes de aprendizaje a partir de las siguientes premisas:
- Tejer vínculos de la comunidad con los ambientes físicos escolares, puede desarrollarse desde la perspectiva de la intervención física de la infraestructura, como un proceso ligado a la materialización de los imaginarios de los deseos de “escuela” y expectativas de equidad social, los cuales pueden leerse a través de espacios de participación que deben darse al momento de realizar los diseños del proyecto, construir la obra, priorizar una remodelación y sobre todo al momento de entregarla para su buen uso y funcionamiento a sus usuarios.
- Los procesos de diseño arquitectónico deben partir del reconocimiento de grupos sociales e interesados en el proyecto, a través de talleres con participación de estudiantes, docentes y comunidad educativa, que contribuyan a definir que espacios pueden renovarse, modificarse en uso o construirse como nuevos, de acuerdo a perfiles de cartografía social o topologías y facilitar de esta manera que los diferentes e interesados en el proyecto, se apropien de la infraestructura de manera natural y creativa.
- Los resultados de los talleres de participación deben contrastarse con equipos técnicos idóneos, para verificar la coherencia de los alcances de la intervención o el programa arquitectónico deseado, en el marco del presupuesto del proyecto de inversión y bajo el cumplimiento de normativas y estándares que apliquen al mismo.
- La apropiación sobre los ambientes físicos escolares por parte de la comunidad educativa, se logrará con mayor éxito, en la medida en que éstos cuenten con condiciones básicas de confort expresadas en: una adecuada iluminación y ventilación natural, una acústica apropiada, manejo de colores al interior de los espacios, acabados, materiales y mobiliario funcionales, condiciones de accesibilidad y seguridad para todos, así como la disponibilidad de servicios públicos básicos como agua y luz, conectividad digital, baterías sanitarias, espacios deportivos, pequeñas bibliotecas dentro de las aulas que complementen las limitantes de acceso a internet, así como zonas verdes; ambientes que finalmente brinden en conjunto y de manera integral, la flexibilidad en el uso de los espacios y la posibilidad de extensión de actividades propias de los procesos de enseñanza y aprendizaje dentro y fuera de las aulas.
- El mejoramiento y transformación de ambientes de aprendizaje impactan positivamente en aspectos de clima escolar, la permanencia, la concentración, el desarrollo cognitivo y en los resultados académicos de los estudiantes.
- Durante la ejecución de las obras, es vital dar participación a la comunidad en aspectos de inclusión de mano de obra local, pero también es recomendable involucrar a la comunidad educativa y a un voluntariado externo en lo posible, a apropiarse del proyecto a través de actividades sencillas y de bajo costo, que podrán ser complementarias a la obra con el desarrollo de actividades de personalización o decoración como murales, jardines ornamentales, siembra de árboles etc. Además de lo anterior las condiciones de obra son entorno propicio para la formación de ciudadanos que reconozcan normas de seguridad y comportamiento cuando se desarrollan obras civiles.
Niños y docentes en un taller de diseño y construyendo un muro verde en la Institución Educativa Santa Lucía – Atlántico Colombia. (Fuente Autor).
Lo anteriormente citado, seguramente motivará la apropiación y sostenibilidad de los ambientes físicos de aprendizaje, en la medida en que se establezcan pactos de buen uso y mantenimiento de los ambientes a través de talleres que expliquen el alcance de las obras, como deben usarse y como deben mantenerse, entendiendo que a partir de dicho momento la comunidad educativa será la responsable del cuidado de dichos espacios.
¿Qué tipos de proyectos a pequeña escala y de bajo presupuesto pueden impactar en la transformación de los ambientes físicos de aprendizaje?
En los casos en que los gobiernos locales o entidades promotoras de proyectos, tengan limitaciones presupuestales a nivel de infraestructura, pueden estructurarse proyectos de inversión en adecuación y mejoramiento de ambientes físicos de aprendizaje, por etapas o anualidad en los que se prioricen:
Eliminación de Barreras arquitectónicas
Pequeños proyectos como la construcción y adecuación de rampas, barandas de seguridad, regularización y adecuación a normativa de puertas de acceso, adecuación de baños infantiles y/o discapacitados, entre otros, facilitan la accesibilidad de niñas, niños y adultos con limitaciones físicas a los ambientes escolares.
Comodidad y confort:
Proyectos en los que se adecuen y mejoren vanos de ventilación e iluminación generan mejores condiciones de comodidad visual, los cambios de cubiertas a sistemas termo acústicos generan mejores condiciones de confort térmico y auditivo al interior de los ambientes educativos existentes, dichas condiciones facilitan los procesos de enseñanza y aprendizaje al interior de los edificios escolares.
Proyectos ambientales entorno a los edificios escolares, los cuales pueden ser liderados por estudiantes y docentes como la siembra de árboles, la disminución de zonas duras y aumento de zonas verdes, contribuyen a reducir los efectos de isla calor (Calentamiento) en los entornos educativos y mejoran las condiciones de confort térmico al interior y exterior de los espacios.
Imagen y sentidos
Realizar intervenciones sencillas través del manejo del color, texturas, murales con mensajes positivos o imágenes de lideres reconocidos por las generaciones actuales y otros elementos como proyectos que incorporen materiales de reciclaje, estimulan los sentidos y generan impacto cognitivo positivo en el ambiente escolar.
Apropiación de ambientes de uso múltiple:
Cuando la disponibilidad de espacios es limitada, pueden promoverse proyectos que permitan aprovechar un solo espacio como área multifuncional, a través de pequeñas adecuaciones arquitectónicas o de incorporación de mobiliario flexible. Existen muchas posibilidades, por ejemplo, un comedor puede transformarse y utilizarse en horario diferente al de suministro de comidas cambiando el mobiliario por sillas para que funcione como de aula múltiple.
Ambientes seguros:
Pueden considerarse proyectos que prioricen la adecuación y mejoramiento de salidas y puertas de emergencia, escaleras de evacuación, instalación de dispositivos de detección de humo, luces de emergencia y adecuación de puntos de encuentro en caso de emergencia.
Proyectos enfocados al manejo eficiente de agua, energía y recursos:
Promover proyectos enfocados a renovar redes de eléctricas e incorporar sistemas eficientes de iluminación (Lámparas de bajo consumo y paneles solares para iluminación de áreas puntuales), cambio de griferías y aparatos sanitarios por sistemas de bajo consumo, renovación de equipos como aires acondicionados por sistemas eco eficientes, adecuar sistemas de captación de aguas lluvias para riego de zonas exteriores o uso en sanitarios, entre otras alternativas, fomentan concientización de la comunidad educativa respecto a acciones para enfrentar el cambio climático.
Reducir los gases invernadero y el consumo de combustibles fósiles, a través de pequeños proyectos como la instalación de bicicleteros para transportarse en bicicleta a la escuela o la adecuación de pequeñas granjas donde se puedan cultivar legumbres, hortalizas y frutas para suministro del menú del comedor escolar, reducen la demanda de viajes y de transportes hacia la escuela y fomenta prácticas pedagógicas en relación a conceptos de respuesta al cambio climático.
Mapa de identificación de Ambientes físicos de aprendizaje adecuados contrastado con propuesta de intervención de ambientes. (Fuente Autor)
Cómo involucrar a las comunidades educativas en las diferentes etapas del proyecto?
Si bien los aspectos de enseñanza y aprendizaje están liderados por docentes dentro de los esquemas de educación tradicional, es importante evaluar con el resto de la comunidad que potencial pueden tener los espacios físicos de los establecimientos educativos para estructurar alternativas a partir de preguntas básicas, que faciliten la visualización de nuevos escenarios de ambientes de aprendizaje, esto apuntando a metas de infraestructuras funcionales, sostenibles, seguras, cómodas, fáciles de mantener y de fácil acceso de manera que se conviertan en un escenario que apoye el proyecto pedagógico del establecimiento, estimule el aprendizaje y permita la flexibilidad junto con la apropiación y desarrollo de usos multifuncionales.
Esta tarea puede complementarse con referentes metodológicos internacionales como las aplicadas por la OECD para la Evaluación de la Calidad en Espacios Educativos promovida por el Centro de Ambientes Efectivos de Aprendizaje, CELE, donde se citan criterios orientados al beneficio del espacio para los usuarios, el diseño operativo del espacio, salud y seguridad y lo relacionado con lo ambientalmente sustentable.
Ambientes físicos de aprendizaje adecuados y mejorados bajo el proyecto Ola Escolar en la Institución Educativa Santa Lucía – Atlántico Colombia. (Fuente Autor)
Es pertinente citar la experiencia de proyectos ejecutados en la región, como el proyecto Ola Escolar, liderado por la Fundación Empresarios por la Educación (EXE) en Colombia, que sirve de estudio de caso y como referente de experiencias exitosas para los países de América Latina y el Caribe, como una iniciativa de articulación público-privada que contribuyó a mejorar y optimizar los ambientes de aprendizaje en establecimientos educativos afectados por la ola invernal de los años 2010 y 2011. Dicho proyecto apuntó a la recuperación y mejoramiento de la infraestructura escolar y el fortalecimiento de la gestión educativa, como claves para mejorar las condiciones del aprendizaje en los colegios y escuelas de Colombia, fortaleciendo la participación de la comunidad educativa en concertación con las autoridades locales y regionales.
Retos para los países de la región
Ante las limitantes de recursos en la región es impresindible que los actores responsables de la infraestructura escolar en los paises de Latinoamérica y el Caribe, continúen implementando estrategias gubernamentales y publico-privadas, orientadas a mejorar las condiciones de permanencia y calidad de la educación a través del mejoramiento de los ambientes aprendizaje y considerando lo siguiente:
- Toda inversión en infraestructura por lo mínima que sea es una oportunidad para aprovechar la relación entre arquitectura y ambientes de aprendizaje.
- Los países de la región y gobiernos locales deben enfocar sus limitados recursos y programas de inversión a la intervención de escuelas que promuevan el aprendizaje en un entorno sin barreras, confortable y seguro para sus usuarios.
- Las entidades y organizaciones encargadas del financiamiento de proyectos de infraestructura educativa deben incorporar estándares normativos locales o internacionales (En su defecto), a nivel de accesibilidad, confort térmico, visual, auditivo y seguridad para garantizar infraestructura de calidad, los cuales pueden incorporarse de manera gradual en proyectos pequeños hasta donde las condiciones de las infraestructuras existentes lo permitan y en un 100% en los diseños de proyectos que correspondan a nuevas construcciones.
- La participación de actores locales e interesados, en todas las etapas del proyecto (Diseño; construcción y operación), es fundamental para promover la apropiación y cuidado de los ambientes escolares intervenidos.
- Las inversiones en infraestructura escolar deben estar orientadas a impactar positivamente en los indicadores de permanencia y la prestación del servicio educativo.
- A través de sistemas de inteligencia artificial pueden georreferenciarse las inversiones en infraestructura y contrastarse con información de censos de infraestructura, resultados en pruebas de rendimiento escolar, indicadores de deserción escolar, de crecimiento de población, para analizar los impactos de pequeños proyectos en territorios de gran escala y así tener mejores resultados en la toma de decisiones para futuras inversiones en cuanto a escalas de proyecto y de su priorización en el territorio.
- Es importante establecer redes entre escuelas y gobiernos locales para compartir experiencias en cuanto a proyectos exitosos en la transformación de ambientes escolares.
Referencias bibliográficas recomendadas
Lo citado en el texto anterior puede ampliarse o complementarse en las siguientes publicaciones
Banco Interamericano de Desarrollo – BID, (2011). Infraestructura escolar y aprendizajes en la educación básica latinoamericana: un análisis a partir del SERCE. Washington.
Banco Interamericano de Desarrollo – BID, (2012). Aprendizaje en las Escuelas del Siglo XXI: Hacia la Construcción de Escuelas que promueven el Aprendizaje, Ofrecen Seguridad y Protegen el Medio Ambiente. Washington.
Centro de Ambientes Efectivos de Aprendizaje – CELE, (2009). Estudio Piloto Internacional «Evaluación de la Calidad en Espacios Educativos» – Manual del Usuario.
Fundación Empresarios por la Educación, (2014) – Gestión de Ambientes de Aprendizaje para la Ciudadanía – Documento conceptual y metodológico.
ICONTEC – Norma Técnica Colombiana NTC 4595 – Ingenieria Civil y Arquitectura, Planeamiento y Diseño de Instalaciones y Ambientes Escolares, (2010).
Ministerio de Educación Nacional de Colombia – Colegio 10, Lineamientos y recomendaciones para el diseño arquitectónico del colegio de jornada única (2015).
Ministerio de Educación Nacional de Colombia, Encuesta para el diagnóstico de la infraestructura educativa, (2022).
Ministerio de Educación Nacional de Colombia – Manual de uso, conservación y mantenimiento de infraestructura educativa, (2015).
Secretaría de Educación de Bogotá – Lineamientos de Diseño de Infraestructura Educativa, (2019). https://repositoriosed.educacionbogota.edu.co/handle/001/3011
Para contactarse con el Arq. Andrés Díaz López, por favor escribir a: adiazdesk@gmail.com
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