USA - Centro Nacional de Infraestructura Escolar

Si, se acaba de crear en los Estados Unidos el Centro Nacional de Infraestructura Escolar.

La buena noticia es que es que tiene un sitio web muy completo, va a seguir creciendo y estoy seguro de que va a ser muy útil para muchos proyectos. La mala noticia, es que no todo el mundo en Latinoamérica habla Inglés y la lectura se hace difícil. De todos modos yo voy a hacer lo posible para que al menos los conceptos más relevantes puedan llegar tambien en Español.

El Centro NCSI, por sus siglas en inglés, fue creado con el apoyo del Departamento de Educación de los Estados Unidos. El NCSI está pensado como un recurso valioso para mejorar los edificios y terrenos de la educación pública desde preescolar hasta el grado 12. El NCSI tiene actualmente su sede en el Instituto de Desarrollo Urbano y Regional de la Universidad de California en Berkeley fue creado en colaboración con el Fondo Escolar del Siglo XXI, el Consejo Nacional de Instalaciones Escolares y la organización Child Trends.

El NCSI está pensado como un centro nacional de intercambio de información sobre investigaciones, recursos de políticas y mejores prácticas para ayudar a los profesionales y administrativos estatales y locales a proporcionar instalaciones escolares modernas. Durante los próximos meses y hasta 2025, el NCSI estará trabajando en la organización de sus servicios de asistencia técnica y haciendo crecer su nuevo sitio web para convertirlo en una herramienta de búsqueda que permita a las partes interesadas a abordar el complejo trabajo de garantizar que las instalaciones escolares públicas sean seguras, saludables, educativamente inspiradoras, ambientalmente sostenibles y resilientes para todos los estudiantes y el personal.

A continuacion traduzco/ interpreto lo que yo considero son los contenidos más relevantes de esta nueva iniciativa y sus estrategias de implementación en los Estados Unidos.

Es posible tener algo similar para apoyar a nuestros países en Latinoamérica y el Caribe? ¡Por su puesto!

Qué es NCSI?

En la página inicial del Centro recientemente creado, bajo el lema “Edificios Modernos, Estudiantes se Superan” se explica que los entornos escolares tienen un profundo impacto en el aprendizaje de los niños y jóvenes. Tambien se menciona que un campus escolar moderno, desde preescolar hasta el grado 12, debería ser un lugar que permita a los estudiantes prosperar, a los maestros sobresalir en su oficio y a las comunidades prosperar. Pero hoy en día, las condiciones deterioradas de muchas escuelas públicas dificultan la obtención de resultados académicos positivos. Y para afrontar este desafío, el NCSI quiere fortalecer la capacidad pública para construir, operar y mantener las escuelas en buenas condiciones para todos los niños de Estados Unidos.

El NCSI es un centro de recursos que apoya la administración de las instalaciones escolares públicas en los Estados Unidos. Para ello se propone empoderar a profesionales y líderes locales para que planeen, diseñen y construyan instalaciones escolares públicas que ayuden a todas las comunidades a prosperar. Para apoyar las decisiones políticas y crear sistemas eficaces de gestión, ponen a disposición estos recursos de conocimiento, fomentan el intercambio de ideas y brindan asistencia técnica.

Contexto

Según un estudio del Centro Nacional de Estadísticas Educativas de los Estados Unidos, el 38% de los edificios para educación fueron construidos antes de 1970, el 21% entre 1970 y 1999, y solo el 20% de las escuelas fueron construidas después del año 2000. En Julio del 2024 una propuesta de ley fue introducida al Congreso con una estimación que indicaba que el monto necesario para renovaciones y obras nuevas seria de aproximadamente 130 Billones de dólares. Al mismo tiempo, el monto que estima el Departamento de Educación necesario para estas obras es de 197 billones de dólares. Según el mismo departamento existen entre 96,000 y 99,000 escuelas públicas.

El problema no es nuevo, ya que en el 2021 la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles, otorgo una calificación de insatisfactorias a los edificios escolares citando la avanzada edad de los edificios en promedio, el mantenimiento inadecuado y la insuficiencia de fondos. En ese momento se estimo que entre el 2021 y el 2029 serían necesarios 370 Billones de dólares para mantener y modernizar las escuelas.

Temas

Para el año 2025 se proponen tener una biblioteca con recursos de infraestructura educativa que incluye sumarios de las investigaciones que se basan en evidencias, comentarios de expertos y estudios en profundidad que incluyen “como hacer” sobre los temas que se describen a continuación.

Infraestructura Educativa y Aprendizajes

El texto del sitio web de NCSI explica que antes de que se abra un libro o se encienda una computadora, el edificio escolar y sus instalaciones comienzan a dar forma a las experiencias de los estudiantes y el personal. Y la evidencia es clara: las instalaciones escolares influyen poderosamente en los resultados de aprendizaje. Esto sucede tanto directamente, como un efecto de las condiciones ambientales en las aulas y otros espacios para los estudiantes, como indirectamente, a través de las condiciones de trabajo que crea una escuela para los maestros y el personal y el clima social que establece para la comunidad escolar. Por ello:

  • Las malas características estructurales, ambientales y estéticas de los edificios escolares se correlacionan con un menor compromiso, menor aprendizaje y rendimiento de los estudiantes. Las malas condiciones son un obstáculo para la prestación de servicios educativos básicos y para el éxito de los esfuerzos por mejorar los programas de la escuela y reformar sus prácticas.
  • Los impactos negativos de las malas condiciones de los edificios pueden ser especialmente pronunciados en las escuelas más antiguas que no se han actualizadas para incluir elementos que son esenciales para la educación moderna, como tecnologías interactivas, laboratorios de ciencias y espacios adaptados para servicios de educación especial.
  • Es muy probable que los estudiantes de familias con bajos ingresos asistan a una escuela en instalaciones antiguas en malas condiciones. Como resultado, los impactos negativos de las malas condiciones afectan en forma desproporcionada a los estudiantes pobres, quienes también enfrentan otras desventajas educativas, como un menor acceso a maestros altamente experimentados, lo que exacerba esas desigualdades.
  • Las condiciones favorables de las instalaciones están vinculadas a una mejor retención de los maestros, y las escuelas donde el mantenimiento de las instalaciones está actualizado muestran una mejor asistencia de los estudiantes y tasas de deserción más bajas.
  • Apoyar a cada escuela para mantener un entorno que promueva el aprendizaje requiere una evaluación periódica de las condiciones edilicias. La mayoría de los distritos y estados recopilan cierta información a través de inspecciones de salud y seguridad. Pero un método más sólido debería emplear un protocolo basado en normas y criterios para evaluar todos los aspectos de una escuela, incluidos los edificios, los sistemas de construcción, y los terrenos.

Infraestructura educativa y salud

A lo largo de infancia y juventud, los alumnos pasan muchas horas cada día en la escuela: más de 15.000 horas a lo largo de una típica etapa escolar desde el jardín de infantes hasta la secundaria. Ya sea en espacios interiores o exteriores, los estudiantes dependen de que el edificio este en buenas condiciones para proteger su salud y proporcionarles elementos básicos como aire limpio, agua potable y protección contra peligros, incluidos patógenos como el virus que causa la COVID-19, enfermedades transmisibles desastres naturales, etc.  Por ello:

  • Si las instalaciones no reciben un mantenimiento rutinario ni se reacondicionan periódicamente, pueden presentar peligros activos para la salud de los estudiantes. Estos suelen incluir problemas respiratorios, especialmente asma en los niños más pequeños, y exposición a mohos o toxinas nocivas como el plomo o el amianto.
  • Aparte de potencialmente causar enfermedades, un entorno escolar deficiente está vinculado a una disminución general de la asistencia, la participación y el rendimiento académico de los estudiantes. En particular, las temperaturas extremas y la mala calidad del aire interior pueden interferir con la capacidad de los estudiantes para concentrarse y pensar con claridad.
  • La pandemia de COVID-19 atrajo la atención urgente sobre la calidad del aire interior y la ventilación, lo que produjo nuevos conocimientos e inversiones importantes para mejorar los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado en las escuelas.

Infraestructura educativa y resiliencia climática

La ciencia ha mostrado claramente que la atmósfera de la tierra se está calentando y que el clima está cambiando. En todas las regiones y en todas las estaciones, los patrones climáticos se están intensificando. Las olas de calor se están volviendo más frecuentes y extremas, las tormentas más poderosas y los incendios forestales más abrumadores. En este contexto, la “resiliencia” ha surgido como un término técnico y un objetivo a cumplir. En ecología, la resiliencia se refiere a la capacidad de un sistema o un organismo de adaptarse a las perturbaciones manteniendo al mismo tiempo sus estructuras y funcionalidades básicas. Por ello:

  • Para las escuelas, la resiliencia significa diseñar (o, más frecuentemente, adaptar) la infraestructura física para mantener un entorno saludable para los estudiantes y el personal, incluso cuando las condiciones ambientales se tornan extremas. Significa crear un entorno que permita a las escuelas operar de manera confiable cuando los fenómenos meteorológicos alteran los sistemas más grandes, incluida la red eléctrica. En tiempos de crisis, una instalación escolar resiliente puede ser un lugar de refugio, energía y apoyo esencial para la comunidad circundante.
  • La exposición al calor es un problema cada vez más urgente que afecta a las escuelas en todas las regiones del país. El aire acondicionado se está convirtiendo en una adaptación necesaria aún para las escuelas en zonas de clima moderado que no fueron diseñadas para él. Las escuelas en regiones más cálidas y propensas a incendios necesitan modernizar sus sistemas para hacer frente a las olas de calor prolongadas y mejorar la ventilación y la filtración. Los patios escolares también requieren modernización para proporcionar sombra y desviar el calor de las superficies donde están presentes los estudiantes.
  • Las instalaciones escolares pueden contribuir significativamente a mitigar los impactos climáticos mejorando su eficiencia energética y reduciendo su emisión de gases que provocan el calentamiento global. Como segundo componente más importante de la infraestructura pública en los EE. UU., las escuelas son grandes consumidoras de energía y sus operaciones producen millones de toneladas métricas de contaminación de carbono cada año.
  • El cambio climático actúa como un multiplicador de fuerza que empeora las desigualdades subyacentes en los resultados de salud y educación. Por ejemplo, los estudiantes en comunidades de bajos ingresos y comunidades de inmigrantes tienen más probabilidades de estar expuestos a calor extremo y contaminantes del aire y menos probabilidades de asistir a escuelas que brinden sombra y estén equipadas con sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado apropiados.

Formas de mejorar

En los Estados Unidos, las administraciones educativas locales son las principales responsables de la educación de los niños y jóvenes, incluida la responsabilidad de proporcionar instalaciones públicas para la educación primaria y secundaria. Pero cada uno de los estados desempeñan un papel importante en la regulación y el apoyo a las escuelas, y el gobierno federal también proporciona alguna orientación y asistencia. El mejoramiento de las instalaciones escolares del país es un producto de las acciones que se realizan y las relaciones internas de un sistema poco articulado.

Tres principios se aplican a todas las partes del sistema y definen las responsabilidades:

  • Las instalaciones para los niños requieren características especiales, gestión y supervisión, que son propias de la infraestructura educativa.
  • La equidad educativa no es posible sin instalaciones escolares adecuadas y apropiadas.
  • Una administración pública que incluya un compromiso cívico justo y solidario es necesaria para ganar la confianza pública y el apoyo a la inversión en instalaciones escolares.

Para funcionar eficazmente y cumplir su misión de proporcionar acceso equitativo a instalaciones escolares adecuadas para todos los niños y jóvenes del país, el sistema educativo debe funcionar correcta y armónicamente en seis elementos:

Gobierno y toma de decisiones:
Proporcionar instalaciones escolares adecuadas para todos los niños es una responsabilidad compartida, con funciones complementarias para las partes interesadas locales, estatales y federales. En casi todos los estados, los distritos escolares locales operan las escuelas públicas día a día. Los distritos están gobernados por juntas escolares electas, cuyos poderes y obligaciones están definidos por la ley estatal. Los distritos también se guían por las normas y regulaciones estatales, y su trabajo cuenta con el apoyo de agencias estatales y federales. La equidad requiere que haya procesos compensatorios para garantizar un apoyo adecuado para las comunidades desfavorecidas y marginadas, y para proporcionar sistemas transparentes de revisión y aprobación públicas.

Financiación:
Hay dos tipos de financiación de instalaciones que son esenciales: fondos de capital para construcción y renovación, y fondos operativos para el pago de servicios, mantenimiento y reparación. El sistema debe proporcionar financiación específica al propósito, en forma continua y adecuada de ambos tipos. Los distritos escolares locales necesitan tanto la autoridad legal como la capacidad de personal para generar financiación mediante combinaciones de activos públicos y capital privado. Los estados y el gobierno federal pueden complementar la inversión local y facilitar el acceso a crédito con bajos intereses.

Gestión:
Para aprovechar al máximo su inversión en instalaciones escolares, los distritos deben definir una visión y estándares para las instalaciones en sus planes estratégicos. A partir de ello, equipar y empoderar a sus administradores de instalaciones para anticipar los desafíos, alinear los recursos con las necesidades, y apoyar las prioridades educativas del distrito. La gestión de las instalaciones no debe ser lo mismo que una gestión de crisis; más bien, debe ser una de las formas en que un distrito cumple con su misión educativa en forma constante y sostenible.

Planificación:
La planificación deliberada ayuda a los distritos a alinear sus recursos con sus necesidades para que puedan ofrecer mejoras con el mayor valor por el menor costo. El plan de instalaciones de un distrito debe abarcar las operaciones, el mantenimiento y la utilización, así como las mejoras de capital a largo plazo. La planificación es más eficaz cuando se basa en mandatos claros, estándares actualizados y orientación efectiva a las agencias estatales y otros proveedores. Involucrar a los socios y partes interesadas de la comunidad en el proceso de planificación puede generar formas innovadoras de satisfacer las necesidades del distrito.

Datos e información:
Una buena planificación, gestión y gobierno de las instalaciones escolares requieren acceso a datos confiables y relevantes sobre su condición. Cuando los responsables de la toma de decisiones tienen acceso a datos de calidad y análisis confiables, su gestión está mejor informada y menos sujeta a vaivenes políticos. Los datos sobre las instalaciones escolares también pueden servir de base para la planificación de las agencias municipales y otros sectores de infraestructura social. El sistema educativo en su conjunto se beneficiaría del desarrollo de tipos estándar de datos sobre las instalaciones a nivel local, estatal y federal.

Manejo responsable:
En un sistema responsable, se estimula y apoya a los distritos escolares a planificar deliberadamente y gestionar las necesidades de infraestructura educativa para prevenir riesgos para la salud, la seguridad y el rendimiento de sus estudiantes y su personal. Sin un sistema de este tipo, los distritos pueden fácilmente quedar atrapados en ciclos de reactividad, haciendo costosas reparaciones de emergencia y respondiendo de manera aleatoria a los cambios en la matrícula. Sin estándares y métodos para evaluar el estado de los edificios y los terrenos escolares, las desigualdades pueden pasarse por alto, al igual que los actos de posible negligencia o fraude. Así como el sistema utiliza estándares de desempeño para impulsar el progreso en el logro académico, también necesita estándares y medidas para la calidad de las instalaciones escolares, y soluciones cuando el desempeño es deficiente.

De la sola lectura del texto anterior destaco dos conclusiones muy importantes:
1- El centro recientemente creado está pensado fundamentalmente para las necesidades de las jurisdicciones escolares de mayor necesidad, en los Estados Unidos, donde la calidad de los edificios escolares en promedio y en la mayoría de los casos, supera a la calidad de los edificios escolares en nuestros países.
2- Aun así, gran parte del contenido que se presenta en forma gratuita en este sitio web es de valor universal y con algunas adaptaciones necesaria puede muy bien utilizarse en América Latina y el Caribe. Recomiendo leerlo periódicamente.

Al igual que casi todos los países Latinoamericanos, los Estados Unidos es un país federal, lo que implica que el Gobierno Nacional tiene muy poca injerencia en asuntos relacionados de edificios escolares. La responsabilidad de construir y mantener escuelas recae en los Estados, los Municipios y a veces en jurisdicciones menores. Esto crea muchas disparidades, ya que los fondos de los que disponen los Estados, Municipios y los Distritos Escolares, dependen de la base impositiva de cada uno de ellos, que a su vez depende de los ingresos de la población en cada uno de ellos. En otras palabras, un distrito escolar “rico” puede construir y mantener sus escuelas de acuerdo con estándares más elevados que los Distritos Escolares “pobres” Esto genera grandes diferencias en el rendimiento académico y disparidades en las posibilidades de superación económica y social de la población del área.

Lamento ver que se ha esperado mucho para resolver los problemas de la infraestructura educativa y muchas de los problemas siguen sin ser resueltos. Francamente, creo que esta propuesta, muy loable por cierto, va a apenas rasgar la superficie del problema. Hay que hacer más. En mi opinión, estas serían algunas de las condiciones que deberían cumplirse para que el nuevo Centro tenga éxito en rápidamente mejorar las condiciones físicas las escuelas en todo el país:

  • Concebir un sistema de compensación de gastos para los programas de asistencia técnica.
  • Hacer énfasis en la difusión de conocimientos, técnicas y estrategias ya expedientadas en otras partes del país con condiciones similares.
  • Monitorear, evaluar y publicar todas las experiencias sean positivas o negativas.
  • Trabajar en conjunto con universidades y centros de investigación para promover y estimular nuevas ideas, aunque no hayan sido puestas en práctica todavía.
  • Pensar a la infraestructura educativa como parte de un concepto de infraestructura social que incluye alimentación, salud, vivienda, cultura, transporte, comercio, etc.
  • A medida que se resuelven los problemas específicos de infraestructura educativa, generar políticas y gestionar los recursos que van a permitir que los problemas ya resueltos no vuelvan a aparecer.

Me interesan sus comentarios. Por favor comunicarse por correo electrónico a: albertotreves@ed-space.com

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