La infraestructura educativa en Estados Unidos

Sociedad Americana de Ingenieros Civiles – ASCE

Acerca del Informe de Infraestructura de Estados Unidos

Cada cuatro años, los ingenieros civiles estadounidenses realizan una evaluación integral de las 18 categorías principales de infraestructura del país en un Informe sobre la infraestructura en Estados Unidos, incluyendo la situación de los edificios para la educación. Utilizando un formato sencillo de informe escolar que comprende de la A a la F. El informe examina las condiciones y necesidades actuales de infraestructura, asignando calificaciones y formulando recomendaciones para mejorarlas.

El Comité de Infraestructura de Estados Unidos de la ASCE está compuesto por 52 ingenieros civiles y profesionales de infraestructura dedicados de todo el país, con décadas de experiencia en todas las categorías, que ofrecen su tiempo como voluntarios para trabajar con el personal de Iniciativas de Infraestructura de la ASCE en la preparación del Informe.

El documento completo se puede encontrar siguiendo este enlace.

Historia del Informe de Infraestructura

El concepto de un informe para evaluar la infraestructura nacional surgió en 1988 por iniciativa del Consejo Nacional para la Mejora de las Obras Públicas. Una década después, cuando el gobierno federal anunció que no actualizaría el informe, el ASCE decidió hacerse cargo. Para ello, siguió usando el mismo enfoque y la metodología y consiguió publicar su primer Informe sobre la Infraestructura de Estados Unidos en 1998. Con cada nuevo informe (2001, 2005, 2009, 2013, 2017 y, ahora, 2021), la metodología del Informe se ha revisado para tener en cuenta todos los elementos cambiantes que afectan a la infraestructura de Estados Unidos.

Metodología

Para hacer este informe, el Comité evalúa todos los datos y estudios relevantes, consulta con expertos y técnicos del sector, y asigna calificaciones utilizando los siguientes criterios:

Capacidad: Satisface la capacidad de la infraestructura las demandas actuales y futuras?

Condición: Cuál es el estado físico actual y futuro de la infraestructura?

Financiamiento: Cuál es el nivel actual de financiamiento de todos los niveles de gobierno para la categoría de infraestructura en comparación con la necesidad de financiamiento estimada?

Necesidad futura: Cuál es el costo de mejorar la infraestructura? Las futuras perspectivas de financiamiento cubrirán esta necesidad?

Operación y mantenimiento: Cuál es la capacidad del distrito escolar para operar y mantener la infraestructura adecuadamente? Cumple el edificio  con las regulaciones gubernamentales?

Seguridad: En qué medida se ve comprometida la seguridad de los estudiantes por el estado de la infraestructura y cuáles podrían ser las consecuencias de una falla?

Resiliencia: Cuál es la capacidad del edificio escolar para prevenir o proteger contra las amenazas ambientales? Qué tan capaz es de recuperarse y reconstituir rápidamente los servicios críticos con mínimas consecuencias para la seguridad y la salud, la economía y la seguridad regional?

Innovación: Qué técnicas, materiales, tecnologías y métodos de contratación nuevos e innovadores se están implementando para mejorar la infraestructura?

Resumen ejecutivo

Las más de 98,000 escuelas públicas de Estados Unidos, que van desde el jardín de infantes hasta el fin de la escuela secundaria, tienen más de 49.4 millones de estudiantes. Con un promedio de 49 años de antigüedad, sus edificios están envejeciendo y los datos detallados sobre su estado de mantenimiento son escasos.


Solo el 10% del gasto escolar total en el Año Escolar 2021-2022 se destinó a gastos de infraestructura. Este valor que ha sido bajo durante décadas, se ha dedicado a nuevas construcciones en lugar de aplicarse al mantenimiento de los edificios existentes. El déficit de financiación anual para alcanzar un buen estado de conservación para las escuelas públicas del país ha aumentado de $60 mil millones en 2016 a $85 mil millones en 2021.


Las necesidades críticas en los edificios escolares incluyen mejoras en las tuberías de agua para eliminar el plomo y la instalación de sistemas de aire acondicionado y ventilación debido al calentamiento global. Un estudio de 2021 estimó que a 13,700 escuelas adicionales se debería agregar aire acondicionado, lo que representa más de $40 mil millones en necesidades de inversión. De cara al futuro, será necesaria una mejor gestión de los activos existentes, junto con una actualización de los códigos y estándares de construcción a nivel nacional, estatal y local. Estas mejoras pueden llevarse a cabo solamente teniendo datos estadísticos e inventarios confiables sobre las instalaciones escolares, y mayores aportes financieros para la infraestructura.

Recomendaciones

Estas son las recomendaciones del Comité de Infraestructura de Estados Unidos de la ASCE:

  • Ampliar los datos sobre instalaciones escolares que está recopilando el Centro Nacional de Estadísticas Educativas y alentar al Departamento de Educación Federal a coordinarse con los distritos escolares para recopilar y publicar datos sobre el estado de la infraestructura escolar, las necesidades de inversión y las posibles amenazas para estudiantes y personal en el caso de que la infraestructura se siga deteriorando.

  • Mejorar la coordinación entre los gobiernos federal y estatal en la asistencia técnica y los mecanismos de financiamiento necesarios para implementar evaluaciones del estado de los edificios de la infraestructura escolar existente y la dotación de personal, a fin de apoyar el mantenimiento continuo y proactivo.

  • Establecer mecanismos de financiamiento regulares y predecibles para la infraestructura escolar física, proporcionando inversiones equitativas en comunidades de bajos ingresos.

  • Instar a los distritos escolares a adoptar principios de análisis del costo del ciclo de vida en los procesos de planificación y diseño para evaluar el costo total de los proyectos y lograr el menor costo neto real, incluyendo la operación y el mantenimiento del ciclo de vida, además de la inversión de capital.

  • Desarrollar marcos de planificación de capital a nivel de distrito escolar para mejorar la resiliencia ante condiciones climáticas extremas que requieran nuevas estructuras y modernizaciones para cumplir con los códigos y estándares más actualizados.

  • Actualizar el estudio de 2020 de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental sobre las condiciones de las instalaciones escolares: “Educación K-12: Los distritos escolares identificaron con frecuencia múltiples sistemas de edificios que necesitan actualizaciones o reemplazo”.

  • Aumentar la financiación específica a nivel nacional y estatal para proyectos de Rutas Seguras a la Escuela; reducir las cargas de cumplimiento normativo para estos proyectos de seguridad vial; y brindar asistencia técnica a las escuelas y distritos que buscan diseños de calles más seguros para caminar, andar en bicicleta y conducir en los campus o sus alrededores.

  • Explorar alternativas de financiación para las instalaciones escolares públicas, incluyendo financiación de arrendamiento, así como acuerdos de propiedad y uso, para facilitar los proyectos de construcción de escuelas.

La brecha en infraestructura escolar es la cuarta más alta de los 15 sectores de infraestructura. El informe de la ASCE utiliza la estimación del Estado de Nuestras Escuelas de 2021 de $110 mil millones anuales para la inversión de capital necesaria para que las escuelas públicas se encuentren en buen estado.


A nivel de gasto de capital de distritos, estados y la pequeña participación federal, el informe identifica una brecha de diez años de $429 mil millones a $42.9 mil millones anuales para gastos de capital. De hecho, sin reformas significativas en las prácticas actuales y un aumento sostenido de los ingresos para las instalaciones escolares, esta brecha será mucho mayor año con año.

Comentarios de Alberto Treves

Sirve este tipo de estudio a nivel tan macro? En mi opinión, sí. Los ciclos de presupuesto fiscal son por lo general muy lentos y es muy importante tener una idea por más aproximada que sea de la magnitud del problema a afrontar. Las respuestas a los déficits actuales probablemente van a tener que espaciarse en el tiempo y es casi seguro que va a ser necesario en algún momento recurrir a varias fuentes de financiamiento. Todo esto es posible solamente cuando se tiene claridad sobre el esfuerzo que va a ser necesario.


Por qué la Sociedad de Ingenieros? No lo sé y me parece una mala idea. En mi opinión, este debería ser un estudio, a actualizarse todos los años, por parte de los niveles más altos del gobierno. El liderazgo lo puede tomar el ministerio de educación, pero prácticamente todas las agencias de gobierno y el sector privado deberían estar involucradas.


Cómo influye la política en la evaluación de la infraestructura educativa? Mucho. El conocimiento profundo de la realidad contribuye al arte o la ciencia de tomar decisiones dentro de un marco ideológico. Al mismo tiempo permite ir codificando y normatizando “cómo”, “cuándo” y “por qué” con el objeto de que no se sigan acumulando las situaciones deficitarias que observamos en todos nuestros países.


Es buena la metodología adoptada por la Sociedad de Ingenieros de los Estados Unidos? Probablemente no. A mí me gustaría ver una metodología mucho más comprensiva que va desde el nivel muy macro, a los micro estudios regionales y locales. No todos los estudios se pueden hacer todos los años, pero los procedimientos deberían estar trazados de antemano, con ajustes cuando sea necesario.

Me interesan sus comentarios. Por favor comunicarse por correo electrónico a: albertotreves@ed-space.com

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